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trucha arcoiris

Baja temperatura del agua en Primavera Temprana (Sept. – Oct.)
y su relación con la pesca

Por Marcelo Lillo M, Editor Fly Shop News, Fishing Guide & Fly Cast Instructor

Durante la Primavera Temprana, específicamente durante los meses de Septiembre y Octubre, los ríos del Sur de Chile vienen saliendo del gélido invierno y la temperatura del agua (en ríos y lagos) está en parámetros extremadamente bajos, aproximadamente entre 5 y 6 grados Celsius. Temperatura muy distante de la ideal para el rendimiento metabólico ideal de las truchas que está en el rango de los 12-14 grados Celsius, rango de temperatura confortable para las truchas denominado como el “trout heaven” por los pescadores norteamericanos.

Esta baja temperatura del agua durante Septiembre y Octubre podría pensarse haría que la pesca estuviera muy ralentizada o muy lenta, debido a que las truchas mantienen su cuerpo a la misma temperatura del medio en el cual viven, es decir en rangos de temperatura de entre 5-6 grados, por lo cual estas truchas no debieran moverse mucho para proveerse de alimento y gustarían de permanecer casi inmóviles en sus refugios, o en el fondo del río o lago.

Esto es cierto, pero sólo hasta determinado punto, ya que durante la Primavera Temprana entra a jugar otra importante variable ambiental que ayuda a que las truchas muestren una importante conducta de alimentación a pesar de la baja temperatura del agua. Este factor ambiental es el “fotoperiodo” creciente, que no es más que el aumento de las horas luz – día, es decir los días o el horario diurno se hacen cada vez más largos, lo cual estimula el metabolismo de las truchas a pesar de las gélidas condiciones del agua.

Brook

Disponibilidad de alimento

Este aumento progresivo del fotoperiodo, también produce en el ambiente de ríos y lagos los primeros volúmenes de Clorofila, que es el primer eslabón de la cadena trófica del río o lago, lo que a su vez inicia la producción de organismos acuáticos pequeños, lo que a su vez inicia una progresiva mayor disponibilidad de alimento en todo el ecosistema, a pesar de que el agua todavía muestra parámetros muy bajos de temperatura.

Esta disponibilidad inicial de alimento, aunque todavía escasa, provoca que las truchas estén muy alertas sobre cualquier insecto rastrero de fondo (ninfas inmaduras de efímeras principalmente), larvas de midges, pequeñas pancoras o camarones juveniles, peces juveniles pequeños, etc. Esto luego de pasar todo el invierno casi sin alimentarse obligadas a utilizar las reservas de grasa de sus cuerpos acumuladas durante la estaciones de verano y otoño, -en el caso de las truchas residentes-, o migrar al sistema marino durante el invierno en búsqueda de mayor temperatura y alimento, en el caso de las truchas marinas del tipo Arco iris marinas o Sea Brown.

Sea-Brown

Debido a lo anterior, es que cuando ocurre una primavera más soleada o con menor incidencia de días nublados (menor lluvia), los ríos y lagos aceleran su productividad primaria y por lo mismo aumentan los rangos de las primeras eclosiones de ciertos insectos de ciclo acuático y otros invertebrados acuáticos pequeños, provocando una mayor conducta de alimentación de parte de las truchas.

Por el contrario, cuando la primavera muestra rangos de mayor cantidad de días nublados o con lluvia fuerte, la productividad se retrasa y la conducta de alimentación de las truchas también disminuye. Sin embargo, en ambas circunstancias (días nublados o soleados), el fotoperiodo sigue aumentando inexorablemente hasta llegar a su cúspide en el solsticio de verano.

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Truchas marinas o migratorias

En el caso de las truchas migratorias -que pasan el invierno en el mar- los primeros alimentos producidos al interior de los ríos durante la primavera, las hace ingresar a los mismos a alimentarse de los primeros insectos y crustáceos de agua dulce, a pesar de que el agua todavía está en bajísimos niveles de temperatura. Este primer alimento primaveral es un verdadero imán para este tipo de salmónidos, los cuales ingresan desde el mar en búsqueda de aquellos elementos esenciales que no encuentran en el mar y que son de primera necesidad metabólica para este tipo de peces. Estos ingresos los realizarían sólo en forma momentánea o por algunos días, sólo cuando existen estos delicados bocados dentro del río que son de su preferencia.

Una vez que se acaba la disponibilidad de este tipo de alimento, la trucha marina regresa al sistema estuarino, hasta que este tipo de alimento se encuentre disponible nuevamente, ingresando desde y hacia el sistema marino varias veces durante la primavera. Se cree que el olfato de las truchas marinas jugaría un papel trascendental en la “detección” temprana del momento en que este alimento estará disponible dentro del río.

Lo anterior entrega respuesta a la presencia de grandes truchas al interior de ciertos ríos durante Septiembre y Octubre, cuando se supone que por la baja temperatura del agua, todavía no habría producción suficiente de alimento, para mantener estos peces de gran tamaño de entre 2 y 4 kg de peso.

Brown

Mayor capacidad combativa

Una de las características particulares o peculiares que provoca la baja temperatura del agua en Primavera Temprana, es una alta capacidad combativa de parte de las truchas y salmones, y una rápida recuperación de los mismos al momento de la liberación.

Esto en virtud de que el oxígeno disuelto en el agua es mayor cuando la temperatura del agua es baja y por lo mismo el metabolismo de los salmónidos en estas condiciones cuenta con el oxígeno suficiente para desarrollar fuerza extrema, gran resistencia y pronta recuperación.

Por el contrario, cuando la temperatura del agua es más alta (sobre los 18 grados Celsius), la resistencia comienza a disminuir y la recuperación de los salmónidos es más difícil y ocupa muchísimo más tiempo, debido a la menor cantidad de oxígeno disuelto en el agua.

Incluso en aguas con temperaturas partir de los 24 grados Celsius, las truchas dejan de alimentarse y pueden sufrir paros respiratorios y fallecer durante un combate, debido a la menor cantidad de oxígeno disuelto en el agua. Por algo este tipo de peces (truchas y salmones) son propios de las aguas frías, y están capacitados para vivir bajo condiciones de temperatura baja o media, y no en aguas de temperaturas de rango superior a los 20 grados.

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